No todos los magnesios son intercambiables, aunque el empaque diga lo mismo. Según la Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., la forma del mineral determina qué tan bien lo absorbe tu cuerpo y qué efecto secundario puedes esperar.
El óxido es el más barato y el que peor se absorbe: su baja biodisponibilidad lo hace más un laxante que un suplemento para corregir una deficiencia real. El citrato absorbe mucho mejor y también actúa como laxante osmótico en dosis moderadas. El glicinato combina el mineral con el aminoácido glicina, lo que mejora su tolerancia gastrointestinal y reduce el efecto laxante, por eso es la opción preferida para sueño y relajación muscular. La pregunta correcta no es «¿cuál es el mejor?», sino «¿para qué lo necesito?».
Fuentes
- Oficina de Suplementos Dietéticos (ODS), NIH, EE. UU., vía El Universo
- Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., sobre sales magnésicas, citada en El Universo
Este contenido es informativo y no sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional de la salud. Los suplementos alimenticios no son medicamentos y no curan enfermedades. Consulta a tu médico antes de iniciar cualquier suplementación.